Para la implantación de un Sistema de Costes Totales de
Calidad, como norma general, es preciso seguir los siguientes pasos:
- En primer lugar, la implicación y motivación de
los máximos responsables de la empresa y del personal contable.
De ello y su interrelación dependerá gran parte
del éxito de la implantación del Sistema.
- Es necesario también valorar el sistema de costes que
la empresa llevaba a cabo antes del diseño e implantación
del nuevo Sistema de Costes de Calidad, y así analizar
la información, detectar los fallos existentes y ver sus
carencias.
- Un Sistema de Costes Totales de Calidad debe ser diseñado
exhaustivamente por todas las personas que integran la empresa
y de las que depende el éxito de la misma.
Es necesario especificar los distintos tipos de costes (evaluación,
prevención y fallos), además de la asignación
de los gastos por departamento o producto. También es importante
definir con qué medios cuenta la empresa, tanto materiales
como humanos, e incluso especificar mediante qué metodología
se van calcular los costes tangibles
e intangibles.
- A continuación se debe realizar una comprobación
del Sistema elegido para ver su funcionamiento.
- Una vez comprobado su funcionamiento hay que analizar sus ventajas
e inconvenientes, e introducir las mejoras que necesite el diseño
del Sistema.
- Por último, una vez implantado definitivamente el Sistema,
se deben controlar los presupuestos de los costes relativos a
la calidad mediante la comparación entre los gastos previstos
por la empresa y en los que realmente ha incurrido.
Fuente:
Sangüesa
Sánchez, Marta. Manual de Gestión de la Calidad. Cátedra de Calidad de Volkswagen. Universidad de Navarra
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