
La osteoporosis
es un trastorno caracterizado por una disminución de la masa ósea
y un deterioro de la microarquitectura que conducen a la pérdida de resistencia
del esqueleto con un aumento de la fragilidad del hueso y el consecuente incremento
del riesgo de fracturas, por lo general de cadera, columna y muñeca.
Es el tipo más frecuente de enfermedad metabólica ósea.
A la osteoporosis se la ha denominado "la epidemia silenciosa del siglo XXI" ya que es silenciosa en su desarrollo, pero sin embargo sus consecuencias clínicas son muy importantes.
Se ha producido un aumento progresivo de la incidencia de osteoporosis, paralelo al envejecimiento demográfico en España, así como de su morbi-mortalidad, conllevando un importante impacto sanitario y económico.
No obstante, no es la edad el único factor que ha provocado este aumento de los casos de osteoporosis, y sin duda, los estilos de vida (sedentarismo, dietas, tóxicos) junto a factores genéticos y otros no modificables, son elementos a considerar.
Aunque por su prevalencia e impacto socio-sanitario se ha ido tomando en los últimos años una mayor conciencia de la importancia de la enfermedad, hoy en día la osteoporosis continúa siendo una enfermedad infradiagnosticada e infratratada. Es una enfermedad compleja que para su abordaje plantea múltiples limitaciones y existe polémica con respecto al balance coste/efectividad de las posibles intervenciones diagnósticas y terapéuticas.