El consumo de gas natural es la fuente de energía primaria que experimentará un mayor crecimiento en todo el mundo según el informe International Energy Outlook 2005 elaborado por la Energy Information Administration (EIA) del Departamento de Energía de los Estados Unidos. Los pronósticos apuntan que el consumo se verá incrementado una media de un 2,3% anual desde 2002 a 2025, superior a la del petróleo (1,9%) y a la del carbón (2,0%). Así pues, durante este periodo el consumo de gas natural aumentará en casi un 70%.

Fuente: International Energy Outlook 2005
A nivel regional, los mayores incrementos se darán en países con economías de transición del este de Europa y la ex-Unión Soviética además de por el Asia emergente, en donde el uso de gas se verá triplicado durante el periodo 2002-2025. En los mercados más estables, el incremento será únicamente de 1,6%.

Fuente: International Energy Outlook 2005
De acuerdo con el World
Energy Outlook 2005 de la Agencia Internacional de la Energía (AIE)
referente al panorama de los países de Oriente Medio y el África del Norte,
ha reiterado que los precios del petróleo y del gas natural se mantendrán
altos durante los próximos años y ha advertido de que serán más elevados
si no se acometen las inversiones necesarias, cifradas en 17 billones
de dólares hasta 2030. Además se calcula que, para esa fecha, la extracción
de gas natural en dicha área se triplicará.
El informe de la AIE apunta además que, si los gobiernos mantienen las
políticas actuales, las necesidades mundiales de energía serían en 2030,
un 50% mayores a las de hoy en día. Más del 60% de este incremento sería
en forma de petróleo y gas natural.
La demanda de gas natural crece con rapidez, impulsada sobre todo por
la generación de electricidad. Se prevé que superará al carbón en 2015
como la segunda fuente de energía primaria en orden de importancia y hará
lo propio con el petróleo a partir de 2020 llegando a ser la principal
fuente de energía para uso doméstico gracias a políticas destinadas a
liberar el petróleo para destinarlo a la exportación.

En cuanto a las reservas de gas natural, de acuerdo con el último informe
World Petroleum
Assessment 2000, un volumen considerable (estimado en 122 billones
de metros cúbicos) permanece sin ser descubierto. Éste cubre aproximadamente
el doble de las previsiones respecto al consumo mundial en el periodo
comprendido entre 2002 y 2025. Periódicamente se descubren nuevos yacimientos
y las técnicas de extracción permiten perforar cada vez a mayores profundidades.
Este aumento de las reservas convierte al gas natural en una de las energías
más utilizadas y con mayores expectativas en cuanto a su demanda.
El aumento de la oferta de gas natural y la electricidad en su inmensa
mayoría estará destinado a las poblaciones urbanas de las grandes ciudades
y a las industrias. Las áreas que hoy carecen de buenas fuentes de energía
podrían solucionar sus déficits con volúmenes mucho menores pero dirigidos
específicamente a ellas (electrificación rural, sistemas aislados, eficiencia
térmica, equipos, etc.).
Fuentes: