Especiales Tecnociencia  
Julio 2003
Especial riesgos de la exposición solar  
   
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

Lesiones dérmicas por el sol

Entre las lesiones de la piel secundarias a la exposición solar se encuentran las siguientes:

1.- Quemadura solar:

Es una lesión provocada por la radiación UVB de la luz solar.

La intensidad de la afectación cutánea depende de la intensidad de la luz solar, de la duración de la exposición, del grosor de la capa córnea de la piel y del grado de pigmentación de la zona irradiada.

En un principio se observa un eritema, al que posteriormente se añade edema, signos inflamatorios y formación de vesículas y ampollas.

En los casos en los que la radiación ha sido intensa, a las alteraciones cutáneas se asocian sintomas generales como vómitos, cefaleas, náuseas, fiebre e incluso colapso circulatorio.

Hay que insistir en la importancia de la prevención de la quemadura solar, ya que se ha comprobado reiteradamente su asociación con un mayor riesgo de presentar cáncer de piel.

2.- Fotodermatosis

  • Erupción polimorfa lumínica: Es la fotodermatosis más frecuente en el adulto, siendo menor en la infancia. Se caracteriza por la aparición de lesiones muy pruriginosas y generalmente polimorfas, en forma de pápulas o placas eritematosas con vesiculación que se localizan en las zonas expuestas. En ocasiones las lesiones tienen aspecto urticariforme. Si se suspende la exposición al sol, las lesiones remiten en 1-2 semanas, aunque a veces pueden aparecer brotes sucesivos.
  • Urticaria solar: Se manifiesta por lesiones habonosas o de eritema asociadas a intenso prurito, localizadas en zonas expuestas al sol y de aparición casi inmediata, desapareciendo rápidamente cuando cesa la exposición.
  • Prúrigo actínico: Se caracteriza por la aparición de brotes repetidos de lesiones cutáneas pruriginosas en forma de papulas o placas con vesiculación, con carácter estacional y relacionadas con la exposición al sol.
  • Hydroa estival o vacciniforme: Es una fotodermatosis propia de la infancia que presenta dos variantes: una caracterizada por lesiones similares a las del prúrigo actínico (hydroa estival), y otra cuyas lesiones, fundamentalmente vesículas o ampollas umbilicadas, son muy marcadas y pueden confundirse con la protoporfiria eritropoyética (hydroa vacciniforme).
  • Fotodermatosis primaveral juvenil: Su inicio es en los pabellones auriculares en forma de erupción papuloeritemetosa, que en 15 días se transforma en vesiculoampollosa y costras y cura sin dejar cicatriz.

3.- Reacciones de fotosensibilidad fototóxicas y fotoalérgicas

Estas reacciones son inducidas por sustancias químicas o fármacos.

En las reacciones fototóxicas el mecanismo desencadenante es la presencia en el organismo de la sustancia en cantidad adecuada junto con la exposición a la radiación ultravioleta en cantidad y calidad suficientes.

Las reacciones fotoalérgicas van a depender de un mecanismo inmunológico de hipersensibilidad retardada y por lo tanto de una fase previa de sensibilización.

Una misma sustancia puede dar tanto reacción fotoalérgica como fototóxica.

Las reacciones de fotosensibilidad pueden ser debidas tanto a agentes que contactan con la piel por vía tópica como a agentes que penetran en el organismo por diferentes vías.

4.- Dermatosis fotoagravadas

Incluyen todas las dermatosis que pueden agravarse por efecto de la exposición a la luz ultravioleta.

5.- Fotoenvejecimiento

La exposición prolongada y excesiva a la radiación ultravioleta acelera el proceso de fotoenvejecimiento que de forma fisiológica tendría lugar en la piel.

La rapidez del proceso viene condicionada no sólo por la exposición directa al sol sino también por los fototipos cutáneos y por la dosis acumulada de UVA.

6.- Queratosis actínica o queratosis solar

Lesión precancerosa  de la piel producida por la exposición al sol.

Aparece, en áreas de la piel que se han expuesto al sol, una lesión de aspecto plano escamoso, que luego se desarrolla hasta formar una superficie dura de apariencia verrugosa.

Cuando no se trata, del 10-20% de los casos se transforman en un carcinoma espinocelular.

7.- Tumores cutáneos

Los índices de cáncer en la piel están aumentando dramáticamente, sobre todo en las personas entre los 20 y los 30 años de edad. De hecho, la mayoría de los niños reciben entre el 50 y el 80 por ciento de la exposición al sol que recibirán durante toda su vida antes de cumplir los 18 años. Aunque puede haber otros factores que contribuyan, incluidos la herencia genética y el ambiente, las quemaduras solares y los excesos de rayos UV dañan la piel, y ese daño puede provocar cáncer de piel.

Existen varios tipos de cáncer de piel, entre los que destacan los carcinomas cutáneos y los melanomas

- Los carcinomas cutáneos: Son los tumores cutáneos más frecuentes del ser humano. Aparecen sobre todo en las personas de piel blanca y ojos claros que se broncean con dificultad. Las lesiones se localizan en las zonas corporales expuestas al sol, como es el caso de la cara, cuello y las manos.

Existen dos tipos de carcinomas cutáneos: Carcinoma basocelular (70-80% de los cánceres de piel) y el carcinoma espinocelular (20%).

Son tumores característicos de personas que están expuestas al sol de forma crónica, como son los trabajadores al aire libre (labradores y marinos) y suelen aparecer a partir de los 50 años. A pesar de su gran frecuencia, su diagnóstico precoz permite que su tasa de curación sea alta y por tanto su mortalidad baja.

- El melanoma: La importancia de este tipo de cáncer radica en su alta mortalidad, por lo que su diagnóstico precoz es fundamental para conseguir su curación.

Las personas de piel y ojos claros con dificultad para broncearse son las que presentan mayor facilidad para padecerlo. Su aparición, sin embargo, se relaciona con la exposición puntual e intermitente al sol y se localiza preferentemente en zonas no expuesta al sol de forma habitual, como es el caso de la espalda y las piernas

Aumenta el riesgo de padecer melanoma con:

  • La existencia de antecedentes familiares de este tumor
  • El número de lunares (a mayor número de lunares, mayor riesgo)
  • El padecimiento de una o más quemaduras solares con ampollas antes de los 18 años.

Se presentan como lesiones pigmentadas con las siguientes características:

  • Asimetría
  • Bordes irregulares
  • Color variado (una misma lesión presenta diversos colores)
  • Diámetro mayor de 6 mm

 

Son importantes los programas de Educación para la Salud y las Campañas de Sensibilización en los que se ponga de manifiesto la relación existente entre la exposición solar y el cáncer de piel. Existen distintos argumentos entre los que destacan los siguientes:

- Epidemiología: El principal factor de riesgo relacionado con la aparición del cáncer de piel es la radiación solar, sobre todo la ultravioleta B.

Los carcinomas (formas más frecuentes de cáncer cutáneo), se relacionan con dosis continuadas de radiación ultravioleta, de tal forma que aparecen principalmente en áreas expuestas al sol y en personas que trabajan en el exterior.

El principal factor de riesgo de los melanomas son las dosis intensas e intermitentes de radiación solar, y su localización preferente son las zonas no habitualmente expuestas al sol.

- Incidencia: Los carcinomas cutáneos, son las neoplasias más frecuentes en la raza blanca y su incidencia está aumentando significativamente, de manera que en los últimos años han presentado un aumento del 4% anual.

El melanoma es el cáncer que está creciendo con mayor rapidez en la raza blanca. Australia es la región del mundo con mayor incidencia.

 

En España se contabilizan 5 casos por cada 100.000 habitantes, frente a Alemania y Reino Unido con 10, Suecia con 14 y Estados Unidos con 32.

En Europa, se registran incrementos anuales entre un 3% y un 5% en la mayoría de los países, siendo los países del norte de Europa (Dinamarca, Noruega y Suecia) los que presentan las tasas más altas. Es importante destacar que, en los países del sur de Europa, considerados países de bajo riesgo, también se observa un incremento importante en las tasas de incidencia, debido probablemente a cambios en el comportamiento relacionado con la exposición solar.

En total, entre 2 y 3 millones de carcinomas cutáneos y aproximadamente 132.000 melanomas ocurren cada año a nivel mundial

- Mortalidad: El melanoma es la principal causa de muerte por cáncer de piel. Además es responsable de 1-2% de todas las muertes por cáncer.

En España, según los últimos datos disponibles, la tasa de mortalidad por melanoma maligno cutáneo fué de 1,9 por 100.000 habitantes, lo que supuso el 0,82% de todas las defunciones por cáncer. La tasa de mortalidad por los carcinomas cutáneos fué de 1,4 por 100.000 habitantes, lo que supuso el 0,61% de todas las defunciones por cáncer.