| Noviembre 2004 | ||

| Introducción | Ampliación de la UE | Estrategias | Indicadores | Deslocalización en el mundo | Tendencias | Inversión extranjera en España |
Las estrategias de deslocalización varían de un negocio a otro. No es lo mismo subcontratar negocios bancarios o la contabilidad de una empresa que el desarrollo de programas informáticos. Cada vez más industrias, áreas y servicios están siendo deslocalizadas, con lo que el potencial de desfragmentación empresarial es enorme. Asimismo, también existe mucha diferencia en cuanto a la legislación entre países: algunos países exigen que los servicios bancarios o de seguros sean ofrecidos por sociedades del propio país. Tampoco existen normas internacionales frente a la confidencialidad.
Ocurre en ocasiones que la empresa se deja llevar por lo que el resto de las industrias o negocios están haciendo sin pensar si al propio negocio le conviene o no. A la hora de deslocalizar, no es suficiente con informarse por encima o copiar lo que el resto del área está realizando.
Cuando se externaliza hay que evaluar numerosos factores que afectan directamente a los resultados. En un principio se puede pensar que sólo es el coste de trabajo el principal motivo para moverse a un país, pero hay que tener en cuenta otros criterios igual de importantes. La respuesta a la pregunta ¿"A qué país hay que dirigirse"? ha de ser objeto de un cuidadoso estudio. Para ello además de responder con "depende del coste monetario", hay que tener en cuenta los requerimientos de la empresa, ver qué niveles de educación y de fuerza de trabajo son necesarios y procurar mantener los niveles de calidad adecuados.
La consultora A.T.Kearney muestra una tabla "tipo" para evaluar los principales factores a tener en cuenta a la hora de emitir un servicio a otro país. A cada uno de ellos le da un peso específico (entre paréntesis) en la toma de decisión.
| Categoría | Características | |
| Costes (40%) | - Costes laborales - Costes de infraestructuras - Impuestos y costes de regulación |
Salarios, costes medios de infraestructura, instalaciones y material, telecomunicaciones, viajes, impuestos, tasas, aduanas, cambio de moneda, ... |
| Entorno (30%) | - Riesgos socioeconómicos - Infraestructura del país - Compatibilidad cultural - Proximidad geográfica - Seguridad de la propiedad intelectual |
Situación económica, política y social, apoyos y corruptibilidad del gobierno, infraestructuras e inversiones relevantes, distancias entre país emisor y receptor, burocracia, telecomunicaciones, transportes, ... |
| Recursos Humanos (30%) | - Tamaño del
mercado laboral - Grado Educación - Experiencia - Barreras idiomáticas - Políticas de RR.HH |
Cualificaciones y nivel educacional, nivel de retención de los empleados, dominio de idiomas, desgaste de los trabajadores, fuerza laboral, disponibilidad del personal, experiencia de los trabajadores, carácter, ... |
En función del negocio o trabajo que se vaya a exportar, se otorgará más peso a unos factores que a otros. Para un tipo de servicios, basta con que la mano de obra sea barata, aunque el nivel de cualificación sea bajo, o no haya una comunicación fluida debido al idioma. Otros trabajos sin embargo, requieren que el idioma sea el mismo que el del país de origen. Otras veces, la cualificación del personal es fundamental para trabajos más complejos y se elige un determinado país, aunque los costes laborales sean mayores. Así, los países que son buenos para una actividad, no lo son necesariamente para otra distinta.
El objeto de la industria es clave: muchas especialidades y tecnologías están mejor desarrolladas en ciertos países - por ejemplo, India es experta en proyectos de tecnologías de la información y China y Taiwan son expertos en desarrollo de software para tecnología móvil. Asimismo, la cualificación y el grado de educación puede ser mucho más alto en países en vías de desarrollo, aunque a priori se pueda pensar lo contrario.
En cuanto a los RR.HH., en países menos desarrollados, la selección de los empleados suele ser mucho más dura pero sin embargo, la aceptación del trabajo es mucho mayor. Se pueden contratar directores o supervisores por menos precio que un empleado normal en el país de origen. Esta contratación de supervisores hace que se pueda dedicar más tiempo a identificar e implantar mejoras en los procesos para mejorar la producción. También se dedica mucho tiempo y esfuerzo a la formación de los empleados.
Además, se está comprobando cómo muchas empresas exportan distintos servicios a distintos países a la vez, equilibrando las necesidades del servicio con la oferta del país, y realizando una diversificación de los riesgos para asegurar la continuidad del negocio: también se tienen en cuenta desastres naturales y conflictos políticos: quizás en un momento determinado haya que recurrir a otra sede para que el negocio siga en marcha.
Con la deslocalización se consigue que se puedan explorar otras actividades adyacentes a la actividad deslocalizada debido a que los trabajadores conocen mejor a sus proveedores, la idiosincrasia y cultura del país, y se puede ahorrar invirtiendo en las actividades propias de la cadena de suministro, ahorrando los costes de la subcontratación y derivando así la actividad original. Igualmente, se pueden ir conquistando mercados paralelos y que estén en un radio cercano, tanto a nivel de productos y/o público objetivo, como de fronteras entre países.
Fuentes: