En general, el curso del pensamiento de los pacientes con depresión se caracteriza por su tendencia al enlentecimiento. También es frecuente la dificultad de ideación o de generar ideas (que puede referirse como un estado de confusión), la pérdida de vivacidad y una disminución general para discurrir, pensar y concentrarse (inhibición del pensamiento), y a menudo la indecisión, las dudas, los escrúpulos morales y la monotonía de las ideas.
El contenido del pensamiento de los enfermos con depresión se caracteriza por una tonalidad pesimista. Son también frecuentes los autorreproches y la valoración negativa de su persona y sus bienes.
El cambio en la conducta habitual del paciente suele ser algo evidente tanto para el paciente como para las personas de su entorno. Clásicamente se han descrito síndromes clínicos en los que predomina la inhibición y otros en los que predomina la agitación. Sin embargo, en un mismo paciente pueden coexistir ambos síntomas.
Habitualmente, la inhibición motora se traduce en una disminución de la actividad. Aparece una disminución progresiva del rendimiento paralela a la apatía y a la abulia. En algunos casos, esto puede alcanzar el grado límite o la incapacidad absoluta para realizar cualquier actividad.
En la constelación de síntomas somáticos que clásicamente son descritos en los síndromes depresivos destaca la alteración del ritmo circadiano del humor. Esta alteración se caracteriza por la variación diurna del estado de ánimo en forma de un empeoramiento matutino y una mejoría vespertina.
La alteración del sueño es uno de los síntomas que con frecuencia forman parte de las quejas de los pacientes con depresión. Puede ser referido como insomnio de conciliación (dificultar para iniciar el sueño), medio (dificultad para mantener el sueño, con frecuentes despertares nocturnos) y como despertar precoz (el paciente se despierta antes de lo habitual y ya no puede volver a conciliar el sueño).
Además, junto a la astenia y fatigabilidad, que suele ser más intensa durante las primeras horas del día, entre los síntomas vegetativos que pueden formar parte de la clínica de la depresión se encuentran, entre otros, los siguientes: