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Sus ventajas e inconvenientes

1. En cuanto a ventajas
En los ultimos años, se ha publicado un gran número de artículos
donde se describen las ventajas de este tipo de cultivos. Sin embargo,
es preciso resaltar que estas ventajas no son extensibles a todos
los cultivos sin suelo, sino que existen diferencias apreciables
de acuerdo con el grado de sofisticación del sistema que se considere
e, indudablemente, del tipo de cultivo a estudio.
a. Incremento de la productividad
En general, un control preciso de la nutrición de las plantas,
que crecen en los cultivos sin suelo, favorece un mayor rendimiento
y una mejora cualitativa de los productos, pero ésto no significa
necesariamente que el rendimiento en los cultivos tradicionales
sean muy inferior. Es evidente que en zonas con suelos excesivamente
salinos, agotamiento de nutrientes o toxicidad por metales pesados,
etc..los cultivos sin suelo producirían cosechas muy superiores.
En los últimos 15 años la Bibliografía recoge numerosos artículos
que presentan un estudio comparitivo de estos cultivos respecto
a los convencionales, donde se muestran las ventajas de los primeros
sobre los segundos; ventajas que engloban varios aspectos como la
reducción del trabajo, rendimientos más elevados y uniformidad en
la calidad de los productos. Es importante mencionar que en muchos
de los experimentos la gestión de cultivos convencionales no estaba
realmente controlada.
b. Nutrición controlada de las plantas
El control del aporte nutricional a las plantas es una de las principales
ventajas de los cultivos hidropónicos. La disolución nutritiva debe
"diseñarse a la carta"; la investigación en Química Agrícola ha
centrado sus esfuerzos, en los últimos años, en optimizar disoluciones
nutritivas ideales para cada tipo de cultivo, sin olvidar que una
nutrición ideal debe respetar las necesidades de la planta en cada
estadío de su desarrollo, esto es, mantener un balance nutriente
evolutivo. De esta forma, se le da a la planta lo que necesita en
cada momento, evitando lixiviaciones contaminantes y posibles toxicidades.
En los cultivos convencionales resulta mucho más difícil calcular
la dosis fertilizante adecuada, dado que se tiene que llegar a un
equilibrio entre los nutrientes del suelo y los fertilizantes añadidos,
sin olvidar los procesos antagónicos, la fijación a los coloides
arcillosos o el mayor o menor grado de disponibilidad de los nutrientes
en función de las condiciones físico-químicas y climatológicas del
medio en que se desarrolla.
Cabe destacar, asimismo, la uniformidad de los productos obtenidos,
mucho mayor en sistemas de hidroponía pura y alta sofisticación,
y algo menor cuando se utilizan sistemas de riego más sencillo como
el goteo.
c. Prácticas de esterilización
El suelo de los invernaderos deben encontrarse libre de organismos
patógenos antes de plantar una cosecha. La operación de esterilización
es dificil y costosa pero necesaria y de gran importancia. Los invernaderos
requieren altas inversiones en estructuras, instalaciones, materiales,
etc.. y es necesario obtener el máximo rendimiento para que resulte
rentable. El procedimiento más efectivo para esterilizar el suelo
es mediante chorros de vapor pero se trata de un método caro (debido
a la energía que se consume). La esterilización química es menos
costosa, pero cuenta con algunos inconvenientes (generalmente son
problemas de toxicidad tanto por el manejo como por la generaración
de residuos tóxicos)
En los cultivos sin suelo abiertos, no hay necesidad de esterilizacion
cuando los materiales y los sustratos no se van a reutilizar. Para
los cultivos cerrados, la necesidad de esterilización varia dependiendo
de si se trata de hidroponía pura o sistemas NFT con reemplazamiento
del film . Cuando se utilizan sustratos sólidos, es habitual aplicar
una esterilización en vapor o química para volver a reutilizar el
soporte. En cualquier caso la esterilización de los cultivos sin
suelo resulta más sencilla que la fumigación del suelo tradicional.
d. Control del pH
Otra de las ventajas de estos cultivos es la posibilidad de controlar
el pH de la disolución nutritiva, de acuerdo con los requerimientos
óptimos del cultivo y de las condiciones ambientales. El pH idóneo
suele oscilar en 5.5 y 6.5, de forma que el especialista puede ajustar
su disolución nutritiva a estos valores mediante la adición de NaOH
(sosa) para aumentar el pH, o HCl (ácido clorhídrico) para disminuirlo.
En los cultivos tradicionales el ajuste de pH resulta bastante más
complicado, un suelo con pH ácido puede corregirse con caliza dolomítica
y la utilización de aguas duras, con un exceso de Ca (calcio) y
Mg (magnesio). Suelos con valores altos de pH, requieren de cultivos
capaces de adaptarse a esta situación con cierta facilidad.
e. Ahorro de agua
El agua es el factor más importante en la producción de cosechas.
En zonas muy cálidas y en zonas áridas el gasto de agua es tal que
se convierte en el factor limitante para el desarrollo agrícola.
La ventaja de los cultivos sin suelo estriba en la facilidad para
emplear técnicas de irrigacion con un consumo moderado del agua,
como en el caso de los hidropónicos puros donde las raíces de las
plantas están sumergidas en la disolución nutritiva, como mencionábamos
anteriormente, o empleando la subírrigación en los sutratos (existen
variaciones de acuerdo con el tipo de sustrato que se utilice).
Además, en el caso de los cultivos cerrados, el agua se recicla,
y posteriormente se aprovecha para otros riegos, pero existe una
marcada desventaja, se consume gran cantidad de tiempo y de recursos
en el control de la red de riego. Por ejemplo, en aguas duras (con
excesiva cantidad de carbonato cálcico), existe un peligro evidente
de obturación de las boquillas. Este problema se minimiza utilizando
aguas ácidas de lavado (disoluciones de ácido nítrico) que disuelven
los precipitados formados (costras salinas).
f. Reducción del trabajo
Estos cultivos no necesitan de las tareas habituales llevadas a
cabo en los cultivos tradicionales: esterilización del suelo, preparación
previa del suelo, períodos de barbecho, etc. En cualquier caso dentro
de los cultivos sin suelo, existen grandes diferencias que afectan
al grado de automatización y semiautomatización, al tipo de sustrato
o al número de cosechas susceptibles de cultivarse en cada sustrato.
g. Control de factores ambientales y nutricionales que
afectan al desarrollo del cultivo
La hidroponía consigue optimizar aquellos factores que afectan
directamente al desarrollo de la planta: i) la temperatura -valores
elevados, fundamentalmente en épocas secas, resultan poco favorables
para el crecimiento de la planta, a consecuencia de la intensa evapotranspiración-,
ii) la iluminación artificial que habitualmente acelera el crecimiento,
iii) el contenido de humedad, en este sentido es preciso recordar
que la mayoría de los cultivos requieren de un aporte regular y
suficiente de agua, que a su vez actuará sobre la tasa de transporte
de N (nitrógeno) y su traslocación desde la corteza radicular hasta
el vástago y iv) por último, un factor fundamental: la concentración
y forma química en la que se presentan los diferentes nutrientes.
En el apartado anterior control de nutrición de las plantas se
hacía alusión a la necesidad de un control exhaustivo sobre la acidez
del cultivo; en este caso nos centramos en la competitividad -antagonismo-
o aprovechamiento -sinergia- de elementos nutritivos; por poner
un ejemplo claro, se ha podido comprobar que la presencia de K+
(catión potasio) favorece la absorción de NH4+
(catión amonio), mientras que el molibdeno (absorbido por la planta
como MoO42-) dificulta la absorción de hierro
en su forma Fe2+.
Un ejemplo muy ilustrativo lo encontramos en el nitrógeno; de las
formas de N inorgánico (macronutriente esencial) que la planta puede
incorporar a su metabolismo el NH4+ resulta
ser la más tóxica ya que al parecer interrumpe la fotofosforilación
cíclica, paso clave en el proceso fotosintético, lo que reduce la
capacidad para capturar la energía luminosa. Podríamos pensar que
el problema se solucionaría añadiendo el nutriente en forma de NO3-,
pero generalmente los mayores rendimientos se obtienen con el aporte
conjunto de las dos formas nitrogenadas. Por tanto lo ideal es lograr
un equilibrio entre ambas formas, algo relativamente sencillo de
realizar en cultivos hidropónicos.
h. Mayor número de cosechas por año
El empleo de de la hidroponía favorece un incremento en el número
de cosechas al año por área de producción debido, naturalmente,
a que no existe necesidad de que transcurra un tiempo limitado de
descanso entre cosechas.
i. Sustitución efectiva de suelos agotados o no apropiados.
En este aspecto, la hidroponía ofrece una alternativa única, ya
que se puede aprovechar el espacio de estos suelos no productivos
con la posibilidad de duplicar e incluso triplicar el número de
cosechas por año.
Fuente: Cahiers Options Méditerranéennes vol. 31, 1999
2. En cuanto a sus inconvenientes..
a. Inversiones altas
De forma general, los cultivos sin suelo requieren inversiones
más altas que las necesarias para los cultivos convencionales. Es
evidente, que el coste depende del tipo de cultivo sin suelo, del
grado de perfección, de las medidas de control del sistema adoptado
y de la disponibilidad de los materiales en la zona geográfica en
que se ubique. Por esa razón existe bastante diferencia entre los
costes de estos cultivos en función del país en que se desarrolle.
Asimismo es necesario contar con las inversiones propias para la
construcción de invernaderos, contenedores, sistemas de reciclado
para la disolución nutritiva, electricidad, agua o aparatos de destilación..
b. Mayor conocimiento técnico
Para que el cultivo sin suelo se desarrolle correctamente, es necesario
tener conocimiento sobre la nutrición esencial de las plantas, factores
que influyen en su crecimiento, química elemental, familiaridad
con los sistemas de control, etc. Es evidente que éstos cultivos
requieren de una formación técnica algo más avanzada que los convencionales
y por tanto se necesita personal técnico cualificado; no obstante,
cabe decir que la familiarización con los cultivos hidropónicos
resulta sencilla y atractiva.
c. Riesgo de infecciones
En los sistemas abiertos, el riesgo de infecciones es sensiblemente
más bajo que en los cerrados, en los que el exceso del agua drena
por las raíces de las plantas. En este caso, si se declara una infección,
todas las plantas de la instalación resultarían infectadas.
d. Otros
Existen otras desventajas asociadas a los cultivos sin suelo, como
la necesidad de una mayor frecuencia de riego, con el problema añadido
de un fallo en el sistema, una mayor necesidad de agua, una mínima
reserva de nutrientes -derivada de la incapacidad de algunos sustratos
para fijar nutrientes-, dependencia de sustratos que en ocasiones
no son locales sino importados y, por último, el riesgo de un mayor
impacto ecológico negativo ante un fallo humano o mecánico. No debemos
olvidar que el suelo tiene capacidad amortigüadora, pero con los
sustratos un error se paga caro.
Fuente: Cahiers Options Méditerranéennes vol. 31, 1999
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