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Diciembre 2005

Especial cocaína

Panorama histórico

Durante milenios la Hoja Sagrada, la Hoja de Coca (Erythroxylum coca, Erythroxylum novogranatense) ha sido un recurso nutricional y saludable estimulante general para los pueblos andinos así como un elemento importante en la tradición, cultura e identidad de los mismos, de acuerdo a las evidencias arqueológicas e históricas que datan desde 3000 años antes de Cristo.

Entre los Incas la coca era un manjar, se utilizaba como ofrenda y en múltiples usos medicinales, era tan estimada que durante la época incaica se utilizaba como moneda, siendo parte importante de los tributos de Inca.

Durante la conquista de América la Iglesia intentó suprimir su consumo al considerar que iba unido a rituales religiosos profanos. El Consejo de Indias dictaminó que el hábito había de ser tolerado por la dependencia que los indígenas mostraban de él y porque estaba considerada como la "planta sagrada de los Incas". La conquista de América llevó el consumo a todas las clases sociales.

En el siglo XVII, sus virtudes estimulantes hacen que parezca muy útil a varios médicos y boticarios españoles al disminuir la fatiga entre los obreros y los soldados.

Excepto en la cultura de los colonizadores españoles, la coca ha sido desconocida prácticamente para el resto del mundo hasta el siglo XIX.

En el siglo XIX fue cultivada con mayor difusión, tanto en áreas tropicales del Imperio Británico como en Java, producción esta última que terminó abasteciendo el mercado europeo desde fines del siglo pasado hasta la II Guerra Mundial.

La obra más completa sobre el estudio de la coca se realizó en 1901 por William Golden Mortimer, médico norteamericano que sistematizó todos los conocimientos existentes acerca de la misma en su obra "Perú: A History of Coca", reeditada en 1974 con el título: "History of Coca, the Divine Plant of the lncas".

La campaña psiquiátrica triunfante (OMS, 1952-1953) convalidada por la Convención Única de Estupefacientes (Nueva York, 1961) y adoptada por el Gobierno del Perú, estigmatizó el uso de las Hojas de Coca como "adicción", "toxicomanía", "farmacodependencia", "uso indebido", desprestigiando a la costumbre ancestral.

En Bolivia es utilizada como el té o el café en las sociedades occidentales. En el campo, se invita a coca a las visitas, se comparte en las actividades sociales y en los descansos durante los jornadas de trabajo. Es parte imprescindible de cualquier fiesta andina.

La infusión de hojas de coca, consumida por la sociedad boliviana en general, cura los malestares estomacales y los efectos que produce la altura (soroche). La hoja forma parte también de un abanico de curaciones dentro de la medicina tradicional.

Cada "aculli" (acción de mascar coca) es un rito cotidiano ofrecido a los espíritus terrestres. Asimismo, se ofrece coca en los sacrificios y rituales, importantes en la religión tradicional. Los sabios andinos adivinan pérdidas, desapariciones, enfermedades y la suerte a través de la coca.

Su consumo es esencial en las minas por estar ligada tanto a los ritos (ofrenda al Tío, espíritu dueño de los minerales) como a las duras condiciones de trabajo, aliviando la sensación de hambre y cansancio. En las ciudades, su uso está más difundido entre las clases populares aunque es consumida a su vez por intelectuales, artistas y mucha gente que la valora.

Los productores de coca son mayormente campesinos que trabajan con mano de obra familiar. La coca es un cultivo favorable a la economía campesina debido a que da tres a cuatro cosechas por año y en terrenos muchas veces inútiles para otros cultivos a causa de la erosión y agotamiento de los suelos. Los campesinos valoran a la coca también por su mayor rentabilidad en comparación con otros cultivos. La técnica de cultivo es específica y está adaptada a la topografía de los valles, con la construcción de andenes de tierra tapiada o piedras. La tecnología, de tradición antigua, es sencilla y manual.

Una de las características notables de la coca es que su área de consumo tradicional abarca un amplio territorio que rebasa las fronteras bolivianas hacia el Norte de la Argentina, el altiplano chileno y la sierra peruana.

El indígena andino practica el coqueo como un elemento integrador social. La hoja de coca se consume pública y colectivamente, toma hojas de coca para alargar de un modo más llevadero su jornada de trabajo, siguiendo un comportamiento ritual practicado por sus antepasados desde tiempo ancestral, y que constituye en muchos casos la síntesis de la cultura andina.

El científico alemán de la Universidad de Gotinga, Albert Niemann, aisló en 1859 el alcaloide principal de la coca: la cocaína.

Entre 1863 y 1865, un químico austriaco, Wilhem Lossen, descubrió la fórmula bruta de la cocaína. Los cuatro elementos del alcaloide son el carbono, el nitrógeno, el oxigeno y el hidrógeno: C17 H21 O4 N.

Muy pronto la cocaína llega a alcanzar un prestigio tanto científico como social, que llevará a utilizarla como remedio en algunas enfermedades. Uno de los primeros usos fue la anestesia local.

El consumo de cocaína durante los años 1920–1970 se redujo al mundillo de artistas. La cocaína estuvo casi medio siglo relegada a pequeños grupos de consumidores pero a partir de los años 70 resurge con fuerza su consumo, bajo la idea de que era la droga del bienestar frente al malestar teóricamente producido por la heroína, es pues su uso sinónimo de placer, glamour, sofisticación, clase y lujo.

La cultura revolucionaria contra la guerra del Vietnam terminó con un consumo muy alto de drogas y con una vuelta al mercado negro de la cocaína entre otras drogas, sobre todo la marihuana. La cocaína se convirtió en la década de los 70, en EE.UU. en la droga preferida sobre todo entre las estrellas del rock, corredores de bolsa, artistas, prostitutas, hombres de negocio, actores y actrices.

La expansión del consumo en España, debe entenderse como consecuencia directa de la expansión del mercado multinacional y del negocio más lucrativo del mundo.

El consumo de cocaína se incrementó durante la década de los 70 contraponiendo su efecto estimulante frente al efecto depresor de la marihuana.

La cocaína comenzó a llegar a América del Norte a partir de 1976, su consumo no estaba mal visto por la creencia de su incapacidad para producir dependencia física y por su compatibilidad con el alcohol.

En los años 80 era la droga de la élite que otorgaba cierto estatus social, considerada como una droga de lujo por su elevado coste. En EE.UU. constituía el sueño ideal que procuraba el éxito rápido sobre todo entre los “Yuppies”.

La aparición del crack de cocaína a mediados de los años 80 se convirtió sobre todo en EE.UU. en producto de masas y con un bajo coste favoreciendo el consumo entre los jóvenes. Es más adictivo y con efectos médicos mucho más graves.

El crack desterró el éxito alcanzado por la cocaína, significó la cara más triste y oscura sobre todo para un sector de personas que encontraban en ella su fracaso y marginación social.

El consumo de cocaina adquirió una extensión tal que fue considerada una epidemia. Las autoridades norteamericanas iniciaron una "guerra" contra la cocaína y su distribución dio un giro hacia Europa.

En ese proceso España se convierte en el principal país hacia donde se reconduce el tráfico. Debido a la ubicación geopolítica, España se convierte en un espacio de frontera entre América y Europa en lo referente al consumo de cocaína. De la cocaína que pasa por España buena parte se queda y es consumida aquí, lo que convierte a España en uno de los principales países consumidores de esa sustancia en Europa y donde se está generando una cultura propia relacionada con el consumo, cultura que convive y se adapta a las culturas de consumo de otras sustancias y a su vez todas ellas están muy relacionadas con la fiesta, la noche, la diversión y la magia.

A partir de los años 90 el consumo de cocaína se extiende a todas las clases sociales incluidas las más bajas y entra dentro del consumo recreativo de drogas sin valorar los efectos negativos. El aumento del consumo está proporcionalmente ligado al aumento del ocio nocturno, un cambio en la escala de valores basada en el éxito social rápido y en la instauración de una moda de consumo recreativo de drogas.

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