En
Atapuerca, faltan aún muchas cosas por investigar: restos humanos
que confirmen la presencia de homínidos hace 1 millón de años
(por ejemplo, en la Sima del Elefante); huellas de la presencia
de neandertales, que no se han encontrado apenas en Atapuerca;
una pelvis femenina completa que complemente a la Pelvis “Elvis”;
muestras de ADN fósil (para identificar los huesos de un mismo
individuo, compararlo con poblaciones modernas, establecer relaciones
de parentesco...); etc.
Y también hay muchas cosas que estudiar a través de los datos
obtenidos hasta ahora: el origen del lenguaje simbólico (el
Cráneo 5 conserva las partes anatómicas relacionadas con la
producción de sonidos); la estructura del oído interno de los
homínidos de Atapuerca (para estudiar su audición y equilibrio);
la composición química de sus huesos para conocer cómo era su
alimentación; su comportamiento y relaciones con el medio; su
organización social; sus movimientos migratorios; etc.
Por lo tanto, las investigaciones y descubrimientos en Atapuerca,
a pesar de cumplir 25 años, no han hecho más que empezar. Aún
queda trabajo para varias generaciones de paleoantropólogos
y arqueólogos, y no sólo en los yacimientos que se estudian
en la actualidad, sino en el gran número (hasta cuarenta), que
aguarda a ser explorado en la Sierra de Atapuerca (como la Cueva
del Mirador, excavada parcialmente, y el Valle de las Orquídeas). |
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